ACNUR insta a las presidencias de la UE de Chipre e Irlanda a reforzar los sistemas de asilo, la ayuda exterior y la protección mientras el desplazamiento se mantiene en niveles críticos
ACNUR insta a las presidencias de la UE de Chipre e Irlanda a reforzar los sistemas de asilo, la ayuda exterior y la protección mientras el desplazamiento se mantiene en niveles críticos
Bruselas – Mientras el desplazamiento global se mantiene en niveles elevados, impulsado por los conflictos y la persecución, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, hace un llamamiento a las presidencias chipriota e irlandesa de la UE a reforzar el liderazgo de la Unión Europea en la mejora de la protección y las soluciones para las personas desplazadas por la fuerza.
Con el Pacto de la UE sobre Migración y Asilo previsto para entrar en vigor en junio de 2026, los próximos meses son cruciales para garantizar una aplicación justa y coherente que salvaguarde el acceso al asilo para quienes lo necesiten. ACNUR insta a las Presidencias a defender una implementación basada en principios del sistema de asilo reformado de la UE y a reforzar el compromiso de la Unión a lo largo de las principales rutas de desplazamiento. Estos esfuerzos pueden ofrecer soluciones para las personas desplazadas por la fuerza y reforzar la estabilidad en regiones frágiles donde reside o se origina la mayoría.
“Ahora es una oportunidad para demostrar que la aplicación del Pacto, junto con un compromiso activo a lo largo de las principales rutas de desplazamiento y migración, puede ofrecer sistemas de asilo sólidos, respetar los derechos y garantizar unas fronteras ordenadas”, dijo Jean-Nicolas Beuze, representante de ACNUR ante la UE.
ACNUR pide a las Presidencias que garanticen que las nuevas normas se apliquen de manera coherente en todos los Estados miembros, con salvaguardas sólidas, procedimientos de asilo de calidad y condiciones de acogida que cumplan los estándares. Una aplicación eficaz ayudará a aliviar la presión en las fronteras, reducir retrasos y permitir que las personas refugiadas contribuyan positivamente a las comunidades de acogida más rápidamente.
Los Estados miembros deben cooperar genuinamente para establecer un mecanismo de solidaridad que comparta la responsabilidad de manera más equitativa y reduzca la presión sobre los países en primera línea. Las medidas complementarias, como el fortalecimiento del sistema de retorno para quienes no son refugiados, si se aplican dentro de ciertos parámetros y respetando los estándares de derechos humanos, pueden apoyar el Pacto.
A pesar del reciente descenso en las llegadas irregulares a la UE, muchas personas siguen arriesgándose a realizar viajes peligrosos hacia Europa, enfrentándose al abuso de traficantes o a condiciones que ponen en riesgo sus vidas en el mar o en desiertos. Es importante reforzar la búsqueda y rescate y garantizar desembarcos previsibles, al tiempo que se ayuda a las personas a encontrar seguridad y asistencia más cerca de sus hogares para que no tengan que recurrir a viajes peligrosos.
“Contamos con el liderazgo de Chipre e Irlanda para apoyarse en los valores y normas europeas y demostrar que existe una vía europea para proteger a quienes huyen de guerras y persecución, no solo en Europa, sino a lo largo de su camino hacia la seguridad”, añadió Beuze.
Las Presidencias deben seguir promoviendo un enfoque integral de ruta que priorice soluciones dignas y sostenibles para las personas en movimiento, independientemente de si sus trayectorias las llevan a Europa o a otros lugares. Esto incluye mayor apoyo financiero y técnico a los países y comunidades que acogen a personas desplazadas a lo largo de las rutas, y ampliar el acceso de las personas refugiadas al asilo, la documentación, así como a la salud, educación, refugio y oportunidades de sustento.
En un momento de incertidumbre sobre el futuro de la ayuda internacional, la UE debe demostrar su compromiso proporcionando recursos sostenidos y previsibles, desde la ayuda humanitaria inmediata hasta intervenciones de desarrollo a largo plazo. Las alianzas estratégicas con terceros países son vitales para fomentar la estabilidad y preparar el terreno para futuras cooperaciones, especialmente cuando Europa se ve afectada por crisis en Ucrania, Siria, Afganistán, el Sahel y Sudán. El Pacto para el Mediterráneo debe prioritizarse, garantizando que las alianzas con los países a lo largo de estas rutas sitúen la protección en el centro, incluyan salvaguardas de derechos humanos, mecanismos de seguimiento y acceso al asilo, además de ampliar alternativas seguras y legales.
Dadas sus necesidades demográficas y económicas, los Estados miembros deben facilitar el acceso de las personas refugiadas a oportunidades laborales y educativas en la UE, y considerar vías para aquellas con vulnerabilidades específicas, que a menudo son igualmente talentosas y capaces.
En cuanto al desplazamiento desde Ucrania, ACNUR alienta a las Presidencias a trabajar con los Estados miembros para seguir proporcionando protección a través de la protección temporal, al tiempo que se desarrollan transiciones hacia otras soluciones. Es importante ayudar a las personas refugiadas a tomar decisiones informadas, ya sea regresar o quedarse, y apoyar firmemente la reintegración y reconstrucción de Ucrania sin descuidar las necesidades humanitarias. En Siria, la UE y la comunidad internacional deben reforzar el apoyo para la recuperación temprana y la reconstrucción para crear condiciones que permitan retornos seguros, voluntarios y sostenibles.
ACNUR acoge con satisfacción el aumento significativo del apoyo de la UE al desplazamiento forzado para 2025 e insta a las Presidencias a aprovechar este impulso para ampliarlo aún más, incluido a través de un presupuesto sustancial y específico en el próximo Marco Financiero Plurianual. La inversión continua es esencial para abordar las causas profundas del desplazamiento y reforzar soluciones a lo largo de las principales rutas, apoyando a los países y comunidades de acogida y tránsito, especialmente en regiones frágiles.
ACNUR está preperado para apoyar a las Presidencias con recomendaciones pragmáticas y basadas en principios para reforzar el liderazgo de Europa en protección y soluciones para las personas refugiadas.
Para más información, consulta las Recomendaciones de ACNUR para las presidencias de Chipre e Irlanda del Consejo de la Unión Europea - Enero a diciembre de 2026 (disponibles en inglés).